Teatroamater 041 Atenea Teatro

Charlamos hoy con Pilar Rodriguez Bárcia del grupo de teatro Atenea

Atenea Teatro: compromiso, memoria y escena desde Fuenlabrada

Hablar de Atenea Teatro es hablar de constancia, de cultura entendida como servicio público y de un teatro amateur que no renuncia ni al compromiso social ni a la emoción. El grupo de Fuenlabrada, es heredero directo del trabajo previo de la Asociación Cultural Atenea Loranca, fundada en 2007 con el objetivo claro de “llevar más cultura al distrito y, después, a toda la ciudad”.

Desde sus inicios, Atenea ha entendido el teatro como una herramienta de transformación. Antes incluso de constituirse formalmente como grupo teatral, ya existía una semilla creativa vinculada a otros colectivos y a la necesidad de que Fuenlabrada contara con un espacio propio para el teatro aficionado. “Veíamos que todos los pueblos de alrededor tenían certámenes y pensamos: ¿por qué aquí no?”, recuerdan.

Esa inquietud desembocó, con el paso del tiempo, en uno de los proyectos más consolidados de la ciudad: el Certamen Atenea, hoy plenamente asentado en el calendario cultural de noviembre y esperado tanto por el público como por los grupos participantes. Un certamen que ha crecido “poco a poco, aprendiendo, trabajando y sin perder nunca el espíritu amateur”, y que culmina con unos premios ya emblemáticos presididos por su propia diosa Atenea, convertida en símbolo del encuentro.

En lo artístico, Atenea Teatro ha desarrollado una línea muy reconocible. La mirada hacia la mujer, la denuncia social y el trabajo con las emociones atraviesan buena parte de su repertorio. Obras como Nonas, Leonor y Antonio o Violines en primavera ponen el foco en realidades silenciadas, en figuras olvidadas o en conflictos que siguen vigentes. “La violencia contra la mujer no es cosa del pasado; ha cambiado la forma, pero sigue existiendo”, se subraya desde el grupo.

Especial mención merece Leonor y Antonio, una obra nacida del deseo de rescatar la figura de Leonor Izquierdo, esposa de Antonio Machado. “De Machado se sabe todo, pero de Leonor casi nada, y me parecía injusto”, explica su autora, que investigó sobre el terreno para construir un homenaje delicado y necesario.

El trabajo de adaptación es, de hecho, una de las señas de identidad de Atenea. Adaptar no solo textos, sino también estructuras, personajes y repartos, atendiendo a la realidad cambiante de los grupos amateurs. “A quien se sube a un escenario le gusta actuar, y el texto tiene que estar al servicio de las personas”, defienden.

Durante la pandemia, lejos de detenerse, el grupo exploró nuevos formatos. La grabación seriada de Leonor y Antonio para su difusión online fue una experiencia tan extraña como enriquecedora. “Era triste actuar sin público, pero también fue muy creativo”, recuerdan, reivindicando el valor de las nuevas tecnologías como complemento, nunca sustituto, del teatro en vivo.

Hoy, Atenea Teatro sigue mirando al futuro con nuevos proyectos en marcha, nuevas incorporaciones al grupo y la misma convicción de siempre: hacer teatro desde la cercanía, desde lo colectivo y desde la cultura como punto de encuentro. Porque, como ellas mismas concluyen, “el teatro amateur no es menor: es el que nace de la necesidad y del amor por la escena”.

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