En este episodio de nuestro pódcast nos trasladamos de nuevo a Elche para conversar con Carlos Maciá, director y dramaturgo de Atrote Teatro, una de las compañías con mayor trayectoria del teatro amateur en la Comunidad Valenciana. Con más de tres décadas de historia. Atrote ha sabido atravesar distintas etapas sin perder su seña de identidad: una defensa firme de que el teatro aficionado debe hacerse con el mismo rigor, amor y exigencia que cualquier proyecto profesional.
A lo largo de la charla repasamos los orígenes de la compañía, fundada en 1991, y su evolución hasta esta segunda etapa iniciada en 2018, marcada por una clara apuesta por la creación de textos propios. Carlos comparte una mirada muy personal sobre el proceso creativo, en el que la comedia, el drama o incluso el terror y la ciencia ficción sirven siempre como vehículo para hablar de temas sociales, emocionales y humanos, más allá del simple entretenimiento.
Uno de los momentos centrales del episodio lo ocupa Don Quijote en los infiernos, un montaje que ha marcado un antes y un después para Atrote Teatro. La obra propone una poderosa fusión entre metateatro, humor y una mirada sensible sobre el Alzheimer, construida a partir de la relación entre un paciente que se cree Don Quijote y su cuidador, que asume el papel de Sancho Panza para acompañarlo. Un trabajo actoral de enorme complejidad, especialmente en el personaje protagonista, que ha sido ampliamente reconocido en certámenes nacionales y que incluso llevó a la compañía a actuar en Londres, ante un público mayoritariamente hispanohablante, pero también internacional.
El episodio sirve también para presentar Radio Corazón, la nueva comedia del grupo para 2026. Ambientada en una emisora de radio en 1962, la obra combina enredo romántico, caos técnico y un claro homenaje al cine y la comedia española de los años cincuenta y sesenta. La propuesta explora el poder del sonido, el ritmo y la imaginación, construyendo una historia tan disparatada como cercana, donde las interferencias técnicas se confunden con las del corazón.
Carlos reflexiona además sobre su experiencia en el mundo audiovisual —trabajando en vestuario, arte y maquillaje para producciones internacionales— y cómo esa metodología le ha ayudado a organizar, delegar y cuidar los procesos dentro del teatro amateur. La conversación se cierra con una defensa clara de este ámbito creativo como un espacio de libertad, donde es posible contar las historias que uno quiere contar, sin la presión de lo comercial, y seguir llevando cultura, reflexión y emoción a todo tipo de públicos.
Una charla profunda y cercana que confirma a Atrote Teatro como una compañía inquieta, coherente y comprometida con un teatro amateur exigente, creativo y lleno de contenido .
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