sábado, 31 de enero de 2026

Teatroamater 042 Marisol Ferreira

 Charlamos hoy con Marisol Ferreira sobre su carrera en el mundo del teatro

Marisol Ferreira: cuando el teatro te da la vida

La historia de Marisol Ferreira es la de tantas vocaciones que permanecen latentes durante años, esperando el momento adecuado para emerger. En su caso, el teatro apareció muy pronto, casi como un juego infantil, pero no fue hasta la madurez cuando se convirtió en una necesidad vital. “Aquello empezó como un juego en el colegio… y nunca me dio vergüenza subirme a un escenario”, recuerda.

Durante años, la vida la llevó por otros caminos: estudios, trabajo en una multinacional, familia, hijos. El teatro seguía ahí, como un deseo silencioso que se despertaba cada vez que ocupaba una butaca. “Cada vez que iba al teatro pensaba: yo podría estar ahí”. Pero no fue hasta que una reestructuración laboral la dejó sin empleo cuando el destino dio un giro inesperado. Y, casi sin buscarlo, el teatro volvió a salir a su encuentro.

Ese regreso no fue improvisado. Marisol entendió pronto que la interpretación exige rigor y formación continua. “Cuando vi que esto iba más allá de pasarlo bien, supe que tenía que formarme en serio”. Desde entonces, su trayectoria se ha construido a base de aprendizaje constante, rodeada de maestros que han marcado profundamente su manera de entender el oficio, especialmente Antonio Saura, a quien define como mentor y motor creativo. “Es quien saca de mí cosas que yo no sabía que tenía”.

Su recorrido la ha llevado a enfrentarse a personajes complejos y exigentes, especialmente dentro del teatro clásico. Lejos de buscarlo, fueron los textos y los directores quienes la condujeron hasta ahí. “El teatro clásico no permite trampas, exige respeto absoluto por la palabra”, explica, consciente de que en esos textos está la raíz de la interpretación.

Aunque durante años se la ha asociado al drama, Marisol ha descubierto también el reto —y la dificultad— de la comedia. Un género que, lejos de ser ligero, requiere precisión milimétrica. “La comedia es un metrónomo: no puedes perder el tiempo ni esconderte en las pausas”. Un aprendizaje que hoy disfruta tanto como el drama, aunque confiese que siempre vuelve a necesitar textos que la sacudan por dentro.

Esa inquietud creativa la llevó a fundar Ecléctica Teatro, un proyecto propio nacido de la necesidad de elegir qué contar y cómo hacerlo. “Quería decidir qué obras hacer y con quién, sin depender de inercias de grupo”. Un modelo flexible, pensado para que cada proyecto encuentre a sus intérpretes y no al revés.

Paralelamente, su trabajo en Agosto del 36 le ha permitido encarnar uno de los grandes personajes del teatro lorquiano: la madre de Bodas de sangre, en una versión musical innovadora y arriesgada. Una experiencia que define como un regalo. “Que te ofrezcan la madre de Lorca es algo que te atraviesa”. El montaje ha sido reconocido con numerosos premios y una gran respuesta del público, confirmando la vigencia de Lorca desde nuevas miradas.

Otro pilar fundamental en su trayectoria actual es Aladroque Teatro, donde ha encontrado una forma de trabajo basada en el rigor, la profundidad y el compromiso escénico. “Aquí no se viene a pasar el rato: se viene a trabajar de verdad”. Con montajes como Locas —avalado por premios y público— y el inminente estreno de Versus, Marisol sigue explorando personajes femeninos intensos y textos que remueven conciencias.

Aunque también ha trabajado en cine y audiovisual, Marisol lo tiene claro: “Si puedo elegir, siempre elijo teatro”. Ese contacto directo con el público, ese intercambio inmediato de energía, es lo que da sentido a su oficio.

Hoy, con el tiempo y la libertad necesarios para dedicarse por completo a la escena, Marisol Ferreira resume su relación con el teatro de una forma tan sencilla como reveladora: “No vivo del teatro, pero el teatro me da la vida”.

La podéis seguir en:

sábado, 24 de enero de 2026

Teatroamater 041 Atenea Teatro

 Charlamos hoy con Pilar Rodriguez Bárcia del grupo de teatro Atenea

Atenea Teatro: compromiso, memoria y escena desde Fuenlabrada

Hablar de Atenea Teatro es hablar de constancia, de cultura entendida como servicio público y de un teatro amateur que no renuncia ni al compromiso social ni a la emoción. El grupo de Fuenlabrada, es heredero directo del trabajo previo de la Asociación Cultural Atenea Loranca, fundada en 2007 con el objetivo claro de “llevar más cultura al distrito y, después, a toda la ciudad”.

Desde sus inicios, Atenea ha entendido el teatro como una herramienta de transformación. Antes incluso de constituirse formalmente como grupo teatral, ya existía una semilla creativa vinculada a otros colectivos y a la necesidad de que Fuenlabrada contara con un espacio propio para el teatro aficionado. “Veíamos que todos los pueblos de alrededor tenían certámenes y pensamos: ¿por qué aquí no?”, recuerdan.

Esa inquietud desembocó, con el paso del tiempo, en uno de los proyectos más consolidados de la ciudad: el Certamen Atenea, hoy plenamente asentado en el calendario cultural de noviembre y esperado tanto por el público como por los grupos participantes. Un certamen que ha crecido “poco a poco, aprendiendo, trabajando y sin perder nunca el espíritu amateur”, y que culmina con unos premios ya emblemáticos presididos por su propia diosa Atenea, convertida en símbolo del encuentro.

En lo artístico, Atenea Teatro ha desarrollado una línea muy reconocible. La mirada hacia la mujer, la denuncia social y el trabajo con las emociones atraviesan buena parte de su repertorio. Obras como Nonas, Leonor y Antonio o Violines en primavera ponen el foco en realidades silenciadas, en figuras olvidadas o en conflictos que siguen vigentes. “La violencia contra la mujer no es cosa del pasado; ha cambiado la forma, pero sigue existiendo”, se subraya desde el grupo.

Especial mención merece Leonor y Antonio, una obra nacida del deseo de rescatar la figura de Leonor Izquierdo, esposa de Antonio Machado. “De Machado se sabe todo, pero de Leonor casi nada, y me parecía injusto”, explica su autora, que investigó sobre el terreno para construir un homenaje delicado y necesario.

El trabajo de adaptación es, de hecho, una de las señas de identidad de Atenea. Adaptar no solo textos, sino también estructuras, personajes y repartos, atendiendo a la realidad cambiante de los grupos amateurs. “A quien se sube a un escenario le gusta actuar, y el texto tiene que estar al servicio de las personas”, defienden.

Durante la pandemia, lejos de detenerse, el grupo exploró nuevos formatos. La grabación seriada de Leonor y Antonio para su difusión online fue una experiencia tan extraña como enriquecedora. “Era triste actuar sin público, pero también fue muy creativo”, recuerdan, reivindicando el valor de las nuevas tecnologías como complemento, nunca sustituto, del teatro en vivo.

Hoy, Atenea Teatro sigue mirando al futuro con nuevos proyectos en marcha, nuevas incorporaciones al grupo y la misma convicción de siempre: hacer teatro desde la cercanía, desde lo colectivo y desde la cultura como punto de encuentro. Porque, como ellas mismas concluyen, “el teatro amateur no es menor: es el que nace de la necesidad y del amor por la escena”.

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Teatroamater 040 Sense Barreres Teatre

 Conversamos hoy con Daniel Montesinos de Sense Barreres Teatre

Un grupo que nació en 2018 y cuya iniciativa partió de la asociación Sense Barreres, dedicada a enfermedades raras y discapacidad, con la que el grupo mantiene una relación muy estrecha y enriquecedora: ellos aportan teatro y la asociación les ofrece un espacio, apoyo y, sobre todo, una forma de conectar con la comunidad a través de actividades pedagógicas, cuentacuentos y galas solidarias.

Daniel repasa una evolución tanto en lo técnico como en lo artístico. Tras el duro parón del COVID, el grupo redefinió su rumbo y apostó con claridad por un tipo de teatro que, función tras función, ha demostrado ser lo que más necesita el público: comedia. Ese deseo de ofrecer risas y desconexión ha marcado sus tres grandes montajes.

La primera obra, Por delante y por detrás, supuso todo un salto al vacío: una escenografía compleja, tres perspectivas distintas y la ambición de un grupo que empezaba con fuerzas renovadas. Después llegó Los Palomos, el crimen perfecto, un montaje que explotó en éxito, con más de 30 premios y más de 20 nominaciones, y que les permitió viajar por numerosas localidades, desde Valencia hasta Madrid o Toledo. Una obra de dos horas de pura diversión que el público agradecía con abrazos, manos apretadas y comentarios que Daniel recuerda con emoción.

Su última producción, No te vistas para cenar, mantiene el espíritu del vodevil pero con un texto más sofisticado, lleno de giros y dobles intenciones. Un reparto más reducido —cinco actores— permite centrarse en la precisión interpretativa y en el ritmo, elementos que tanto distinguen a este género. Daniel destaca especialmente el trabajo de Carmen Tere Plà, directora de sus dos montajes más recientes y pieza clave en el funcionamiento del grupo.

Como en tantos proyectos de teatro aficionado, todo se hace en grupo, y si hace falta una modista, ahí está Maribel de la asociación. Sense Barreres Teatre funciona como una segunda familia en la que el compañerismo es tan importante como el arte.

La entrevista deja también espacio para la reflexión: sobre el teatro como herramienta de sensibilización, sobre las dificultades de integrar a usuarios de la asociación en montajes externos, sobre la calidad creciente del teatro amateur en la región y sobre la necesidad —aún insuficiente— de apoyos institucionales y económicos.

Hoy el grupo está en un pequeño parón por motivos de salud, pero las ideas siguen vivas. Hay proyectos esbozados, posibilidades abiertas y la convicción de que, en cuanto sea posible, volverán a los escenarios. Porque —como dice Daniel— en un grupo aficionado es imposible dejar de imaginar la siguiente obra.

Una conversación que confirma la pasión, el compromiso y el enorme valor humano que sostienen al teatro aficionado en su forma más pura.

sábado, 10 de enero de 2026

Teatroamater 039 Telonaria Teatro

 Charlamos hoy con Héctor Aparicio de Telonaria Teatro

En esta nueva edición de nuestro pódcast nos adentramos en la trayectoria de Telonaria Teatro de la mano de Héctor Aparicio, su fundador y una de las almas del grupo. A lo largo de la conversación, Héctor comparte cómo aquellos primeros pasos casi improvisados —un monólogo teatralizado que rendía homenaje a los grandes del humor— se convirtieron con el tiempo en una compañía sólida, inquieta y con un sello propio muy reconocible.

El episodio recorre los momentos clave de su evolución, desde los montajes de microteatro en Salamanca hasta la llegada de textos que supusieron auténticos puntos de inflexión, como El crédito, obra que consolidó la filosofía de Telonaria: comedia con mensaje, historias que hacen reír pero que también invitan a mirar hacia dentro.

Hoy el grupo vive un momento especialmente dulce gracias a La banqueta, un montaje construido con enorme mimo que destaca por su ritmo, su humor y por la química cómica entre Héctor y Santiago Pérez, compañeros desde hace más de quince años. Hablamos, además, del valor del equipo técnico, de la importancia de una buena escenografía y del empeño del grupo en llevar teatro a cualquier rincón, desde grandes teatros hasta pequeños pueblos donde, según cuentan, a veces se vive la magia más auténtica.

La conversación también deja espacio para reflexionar sobre el papel del teatro aficionado, sus retos, sus premios y la necesidad de que el público —especialmente el joven— se acerque a las salas para mantener viva esta forma de cultura tan necesaria.

Un episodio lleno de pasión por el escenario, de trabajo honesto y de amor por un teatro que se hace desde la vocación. Telonaria continúa creciendo, buscando textos, sumando kilómetros y apostando por un humor que emociona. En el podcast te lo contamos.

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