lunes, 28 de septiembre de 2026

Santa Pola baja el telón de un «Mayores a Escena» que convierte la experiencia en teatro

El VII Certamen Nacional de Teatro Amateur «Mayores a Escena» llegó este pasado sábado a su final, dejando sobre las tablas mucho más que un conjunto de obras a concurso: historias, encuentros, complicidades y la demostración de que la edad no es un límite para seguir creando.

Hay certámenes que se miden por el número de compañías participantes, por la cantidad de premios acumulados por sus grupos o por la trayectoria de quienes suben al escenario. Y hay otros que a todo ello añaden algo más difícil de contabilizar: lo que sucede alrededor de las representaciones. En Santa Pola, durante estas jornadas, el teatro ha servido precisamente para eso.

La séptima edición de «Mayores a Escena» ha reunido a compañías procedentes de distintos puntos de España después de recibir 82 propuestas de 73 localidades, una cifra que explica por sí sola la dimensión que ha adquirido esta convocatoria. El certamen está organizado por la Compañía Internacional Teatro Rayuela y el Ayuntamiento de Santa Pola, con la colaboración de la Casa de Cultura, el grupo anfitrión Nuevo Resurgir y la Fundación Juan Perán.

Y detrás de lo que el público ve durante cada función hay también un trabajo menos visible: selección, coordinación, recepción de compañías, preparación de los espacios, comunicación, venta y control de entradas, atención a los grupos y funcionamiento técnico. Es precisamente ese trabajo de Gonzalo Fernández, Pilar Piñeiro y todos los demás miembros del grupo el que permite que, cuando las luces se apagan en la sala, todo parezca sencillo.

Cinco propuestas a concurso

El certamen comenzó con «Mil amaneceres», de El Duende de Lerma, compañía procedente de Lerma, en Burgos, y ganadora de la anterior edición. La propuesta, escrita por José Luis Alonso de Santos y dirigida por Reme Rodríguez, puso desde el primer día sobre el escenario una combinación de emoción y componente visual que servía también como declaración de intenciones de lo que iba a ser esta edición.

El segundo encuentro cambió completamente de registro. Espantanublos Teatro, de Teruel, llegó con «Pequeño asesinato», adaptación de Un petit meurtre sans conséquence, de Jean-Pierre Martínez. Humor, misterio, equívocos y situaciones que se complican fueron los ingredientes de una propuesta que permitió comprobar cómo el teatro amateur puede desenvolverse también en terrenos próximos a la comedia de enredo.

La tercera jornada estuvo protagonizada por La Garnacha Teatro, de Logroño, con «Destinatario desconocido», una obra basada en la novela de Kressmann Taylor y adaptada por Vicente Cuadrado. El montaje introdujo en el certamen otro tono y otra forma de construir la tensión dramática, demostrando la amplitud de registros que cabía encontrar en la programación. La compañía riojana llegaba, además, avalada por una larga trayectoria y numerosos reconocimientos.

Después del paréntesis entre las dos semanas de programación, el certamen regresó con «Tal vez soñar», de MARU-JASP, de Alcalá de Henares. La obra de Antonio Tabares se mueve entre realidad y sueños y aborda cuestiones relacionadas con el amor, los recuerdos y los vínculos que permanecen con el paso del tiempo. Una propuesta de carácter más íntimo que introdujo otro ritmo en la programación.

La última propuesta competitiva llevó hasta Santa Pola el universo de Federico García Lorca. Antagonista Teatro, de Tarragona, presentó «Los centros de Lorca», una creación de Marta Antolín construida a partir de fragmentos de la obra lorquiana, sus poemas y su música. La propuesta plantea una aproximación propia y contemporánea a un autor que continúa ofreciendo posibilidades para la creación escénica.

Una gala ágil, cercana y compartida

Finalizada la competición, el cierre corrió a cargo de Nuevo Resurgir, grupo de teatro de mayores de Santa Pola y anfitrión del certamen. Su participación sirvió también para integrar la actuación del grupo en una gala de clausura y entrega de premios que mantuvo un ritmo ágil y entretenido para el público.

Las diferentes intervenciones de los miembros del grupo organizador fueron aportando humor, interpretación y momentos de complicidad, contribuyendo entre todos a que el acto resultara dinámico y cercano.

A lo largo de la gala se sucedieron distintas situaciones de carácter humorístico en las que participaron varios integrantes del grupo. Entre ellas tuvieron una especial acogida las intervenciones de Pilar Román, en sus papeles de yonqui y novicia, así como la labor de Pilar Piñeiro como "peculiar" maestra de ceremonias, conduciendo el acto con profesionalidad, naturalidad y sentido del humor.

Más allá de estas intervenciones concretas, el resultado fue fruto de una labor colectiva, en la que cada participante aportó su presencia y su trabajo para construir una gala distendida y mantener el ritmo necesario en este tipo de eventos.

Mucho más que cinco representaciones

Si algo queda después de recorrer las jornadas de «Mayores a Escena» es que existe un elemento que define especialmente la convocatoria: su apuesta por el teatro realizado por personas mayores de 55 años.

Y quizá ahí está una de las claves del evento. No se trata únicamente de ofrecer un escenario a quienes ya llevan años haciendo teatro. Se trata también de defender la cultura como espacio de participación y de demostrar que la creación artística puede seguir formando parte de la vida con independencia de la edad.

Más allá de las funciones, el certamen ha dejado también espacio para el encuentro entre las compañías, las conversaciones después de las representaciones, el intercambio de experiencias y la convivencia que forma parte de cualquier certamen teatral. Porque una convocatoria como «Mayores a Escena» no se construye únicamente sobre el escenario, sino también en todo aquello que sucede alrededor de él.

Todo ello requiere además un trabajo que pocas veces aparece ante el público: técnicos, personal de la Casa de Cultura, organización y compañías tienen que coordinarse para que cada función pueda desarrollarse. Es la parte menos visible de un certamen, pero también una de las imprescindibles para que el telón pueda levantarse cada jornada.

Santa Pola, punto de encuentro

La colaboración entre Ayuntamiento, Casa de Cultura, Rayuela, Nuevo Resurgir, Federación de Teatro y las entidades colaboradoras permite que un proyecto nacido alrededor del teatro de mayores tenga una dimensión nacional.

Tal y como quedó patente durante la gala de entrega de premios, cabe subrayar el apoyo del Ayuntamiento de Santa Pola al certamen y al impulso de actividades para las personas mayores y el teatro amateur.

Estas iniciativas contribuyen a que la localidad se convierta durante esos días en punto de encuentro para compañías, participantes y público procedentes de distintos lugares.

Entre el público también hubo espacio para la inclusión. Varios espectadores ciegos acudieron acompañados de sus perros guía y compartieron la experiencia teatral junto al resto de asistentes. Una presencia que recuerda que la cultura y el teatro también pueden ser espacios de encuentro abiertos a todos.

Y llegó entonces uno de los momentos centrales de la gala: el anuncio de los reconocimientos de esta séptima edición.

Premios de «Mayores a Escena 2026»

La gala de clausura del VII Certamen Nacional de Teatro Amateur «Mayores a Escena» reconoció el trabajo de las compañías y artistas participantes con distintos galardones.

El Premio al Mejor Espectáculo 2026 fue para «Destinatario desconocido», de La Garnacha Teatro, de Logroño.

El Premio a la Mejor Actuación Femenina recayó en Mymma Soto, de MARU-JASP, de Alcalá de Henares, por su personaje de Inma en «Tal vez soñar».

El Premio a la Mejor Actuación Masculina fue para Juan Herrero, de La Garnacha Teatro, por su personaje de Martin Schulze en «Destinatario desconocido».

El Premio a la Mejor Dirección fue para Marta Antolín y Vicente Cañón, de Antagonista Teatro, de Tarragona, por «Los centros de Lorca».

El Premio a la Mejor Escenografía y Rubros Técnicos correspondió a Espantanublos Teatro, de Teruel, por «Pequeño asesinato».

El Premio Especial del Público al Mejor Espectáculo fue para «Los centros de Lorca», de Antagonista Teatro, de Tarragona.

Además, el certamen realizó un reconocimiento al grupo de teatro Nuevo Resurgir por su labor y con motivo de su 39.º aniversario, así como a la Fundación Juan Perán-Pikolinos por su labor y apoyo al certamen.

El Sello de Calidad de Escenamateur

Durante la gala también se resaltó la concesión del Sello de Calidad de Escenamateur al certamen «Mayores a Escena». Este reconocimiento distingue a festivales, certámenes y programaciones de teatro amateur que se adaptan en un alto grado a las recomendaciones de la confederación para la organización de este tipo de actividades.

Al final, detrás de todo lo vivido durante estos días, quedan muchas personas: Gonzalo, Pilar y el resto de integrantes del grupo organizador, el personal técnico y de Cultura, el Ayuntamiento, los patrocinadores y todas aquellas personas que han hecho posible el certamen. A todos ellos, nuestro reconocimiento por su trabajo, por el apoyo al teatro aficionado y por la hospitalidad con la que han recibido a compañías y público.

Porque cuando el telón baja y los premios quedan ya en manos de sus protagonistas, lo que permanece es precisamente aquello que «Mayores a Escena» ha vuelto a poner sobre el escenario: las ganas de seguir haciendo teatro, de encontrarse y de compartirlo, también cuando los años pasan.

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